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Las cremas son uno de los formatos más habituales en que suelen venir muchos cosméticos destinados al cuidado de la piel principalmente, por lo que es común encontrar entre ellas productos hidratantes, humectantes o emolientes. Pero para que realmente puedas aprovechar al máximo sus beneficios y evitar contraindicaciones, aquí te brindamos algunos consejos sobre como utilizar las cremas cosméticas, según el artículo “Todo sobre las cremas” de la revista Paula (No. 143, Octubre 2004, Montevideo).

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Cada pote o frasco de crema constituye un tratamiento cosmético que requiere de una determinada forma de aplicación y durante un tiempo determinado. En primer lugar, al utilizar una crema no debería sobrarte ni faltarte una vez que haya trascurrido el tiempo estipulado para su uso, luego del cual es conveniente que utilices otro producto de calidad y propiedades similares.

Con esto estarás evitando que la piel se adapte a un único producto, generando una relación casi que de dependencia, que puede resultar perjudicial a largo plazo o si se restringiera de repente la aplicación del producto.

El tiempo de la crema
Además de la extensión del tratamiento para el que rinde una determinada crema, también deberás considerar su tiempo de caducidad. Olvídate de almacenar y almacenar productos que ni sabes para que sirven, pues una crema normal suele resultar efectiva hasta los 6 meses de vida, luego de los cuales sus efectos no solo se disminuyen, sino que también podrían resultar dañinos para la piel.
En cambio, si posees una crema que nunca has abierto y la conservas embalada de la misma forma que en que se produjo, puede resultar efectiva hasta por unos 2 años. De todas formas, de ser posible evita consumir productos con mucho tiempo de reserva.

¿Más crema, mayores beneficios?
Este principio no siempre es así, por lo que si aplicas demasiada crema sobre tu piel, en lugar de aumentar los beneficios, además de malgastar el producto, puedes provocar una obstrucción en los poros que dificulte la absorción de los principios activos de la crema y dificulte la expulsión de toxinas.
Un consejo para que puedas administrar correctamente la cremas hidratantes que aplicas sobre la piel es considerar cuándo esta ultima puede absorber el producto con facilidad, sin necesidad a esparcir demasiado la crema ni de embadurnar grandes zonas.

Como ves, utilizar un producto cosmético no es tan simple como tomar un poco de crema y aplicártelo sobre la piel. Su uso adecuado, en los tiempos y la forma estipulada, es determinante para que puedan producirse los efectos deseados en la salud, y se eviten cualquier posible contraindicación. Los cuidados de la piel requieren mucha atención.

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